Qué es una ducha escocesa y qué beneficios aporta.

La ducha escosesa es un tratamiento de hidroterapia, muy común y efectivo. Es muy útil contra los síntomas de piernas cansada y doloridas. Esto es porque su método de aplicación favorece la mejora de la circulación sanguínea y también la estimulación nerviosa.

Ha de aplicarse en una cabina especial de al menos 4 metros de largo, ya que lo ideal es aplicarse a 3 metros de distancia. Consiste en un chorro de agua a una presión moderada, y sobre todo regulada.

Tratamientos de SPA

Hay que tener en cuenta el historial clínico del paciente, no sólo en este tratamiento, sino en cualquier tratamiento de hidroterapia, ya que problemas circulatorios severos, están contraindicados.

Aunque la ducha escocesa puede alternar diferentes temperaturas, hay quien la confunde con la ducha bitérmica. La ducha bitérmica se realiza en una cabina de ducha circular, donde hay una serie de filas de chorros de agua a presión. Los chorros que apuntan a las piernas, tendrían una temperatura baja; los chorros que apuntan al a zona abdominar una temperatura media, y los que apuntan a la zona dorsal y cervical ,una temperatura alta. Hablaremos de esto en otro artículo.

La ducha escocesa tradicional para que nos entendamos, consiste en situar al paciente al fondo del a cabina de 4 metros anteriormente mencionada. El profesional que aplique el tratamiento utilizará una manguera que apuntará hacia el paciente, de espaldas inicialmente, y aplicará el chorro de agua a presión según una pauta terapéutica predeterminada.

 ducha-escocesa-tratamiento-spa

Por ejemplo se puede, empezar aplicando el chorro de agua en los gemelos, ir subiendo hacia los glúteos y seguidamente tratar las zonas lumbares(con mucho cuidado), y las zonas dorsales. También se suele aplicar el agua sobre los brazos, y la zona vertical es la más delicada a tratar.

Si el paciente en lugar de estar de espaldas, está de frente, también se debería iniciar por las piernas, y la zona abdominal y pectoral, hay reducir la presión y aplicar el chorro igualmente con mucha pericia.

Tal y como hemos dicho antes, se puede cambiar la temperatura del agua en función de la zona a tratar, aumentándola a medida que pasemos de extremidades a tronco, y disminuyéndola si se hace la operación contraria. No obstante, en el estilo tradicional de este tratamiento, el agua suele tener una temperatura tibia y no se cambia.

La duración del tratamiento, variará en función del efecto terapéutico y la zona a tratar, pero no debería ser mayor a 5 minutos

Antes hemos hablado del a ducha bitérmica, y también existe la opción de combinar ambas terapias. La cabina de tratamiento entonces, debería tener un sistema de chorros para aplicar la ducha bitérmica, y del mismo modo tendría que tener la longitud suficiente para aplicar la ducha escocesa tradicional.

Este tipo de ducha, es muy beneficioso también para reafirmar la piel.

Espero que os haya gustado el artículo, y os haya ayudado a aprender, y sobre todo a diferenciar las diferentes variantes de este tratamiento de hidroterapia.