El masaje es considerado como la más antigua herramienta terapéutica utilizada por el ser humano. En sus inicios, fue concebido como un recurso para evitar el dolor, pero paulatinamente su uso se fue extiendo hacia otras vertientes.

Las pruebas arqueológicas que evidencian la existencia del masaje, en numerosas civilizaciones antiguas, son innegables. China y Egipto, Grecia y Roma… todos los pueblos han sucumbido a los beneficios del masaje.

El descubrimiento del masaje en Egipto

A través de papiros y grabados, se ha podido comprobar como los masajes formaban parte de la vida cotidiana de los faraones. Prueba de ello es el “Papiro Smith”, un documento de 4000 años que retrata la utilización del masaje en el tratamiento de enfermos con fracturas y afecciones óseas.

Otra importante muestra, data del 2330 a. C. en Saqqara (Egipto). Se sitúa concretamente en la Tumba del Akmanthor (también conocida como la Tumba del Médico). Se trata de una pintura que representa a dos hombres que realizan un trabajo sobre los pies y las manos de sus supuestos pacientes.

El Libro Nei Ching en China

En China el papel del masajista tenía tal peso que era una de las cuatro profesiones capacitadas para practicar la medicina. Las otras tres eran la medicina, la acupuntura y el exorcismo.

En el año 2.698 a.C. el libro del Kong Fou recoge cuestiones relativas a la higiene del cuerpo entre las que figura el masaje. Por otro lado, un escrito oriental, el libro Nei Ching (año 1000 a. de C.), muestra el masaje como una técnica eficaz para tratar diversas dolencias.

El masaje en las Culturas Clásicas

En Grecia y Roma,  en parte debido a sus famosas Olimpiadas, el masaje era valorado por sus beneficios terapéuticos entre los atletas. Los autores Hipócrates y Galeano sentaron las bases de su estudio.

 

El masaje en la Cultura Clásica

El masaje en la Cultura Clásica

También en las Termas la práctica del masaje era de uso habitual, aunque estaban más orientadas al erotismo y el culto al cuerpo procesado por los romanos.

El Ayur-Veda en la India

Hacia el 1800 a. de C. se publica en la India su primer libro sobre Medicina: el Ayur-Veda. En esta obra además de hacerse referencia al masaje se introducen términos, que luego serían muy conocidos por los terapuetas, como lo son la fricción y la frotación.

El renacer del masaje

Con la Edad Media llega un tiempo oscuro para el masaje. Esta terapia es concebida en la época como una técnica lasciva, lujuriosa… y su práctica se frena, a consecuencia del fervor religioso. No es hasta la llegada del Renacimiento cuando se recuperan los antiguos escritos y el masaje recobra su importancia, alcanzado su máximo auge en el s. XIX, con trabajos  como los de Ling (creador del masaje sueco) o de Mezguer (su discípulo, considerado como la figura más importante del masaje actual).

Los avances tecnológicos y el masaje

Con el s. XX llegan los avances tecnológicos y se incorporan las terapias con aparatología en la recuperación muscular. Aunque en un primer momento las terapias manuales son descartadas y sustituidas por éstas, pronto resurgirán nuevas escuelas y tendencias que las traerán de vuelta.

La profesionalización del masaje

En el último tiempo, el masaje ha cobrado un importante papel tanto en el campo de la salud, como en el de la relajación o la belleza. Las expectativas marcan que esta técnica tendrá cada vez más aceptación por parte del mundo occidental.

La técnica del masaje ha sobrevivido y evolucionado durante miles de años hasta llegar a nuestros días. Hoy por hoy, se trata de la terapia alternativa más solicitada, integrándose en importantes centros de estudio que han permitido su profesionalización.