Suele decirse que para cuidarse no hay edad, pero en el momento en el que vivimos, parece que tampoco tiempo. Corremos de un lado para otro llegando apurados a todo, y sin disfrutar de nada. Es por eso quizás, que pequeños ejemplos como el de Linda Rodin nos resulten tan inspiradores.

Esta fantástica mujer, comenzó su carrera como modelo a la edad de 63 primaveras. Hoy tiene 67, y pasea sus años con elegancia, por revistas y publicaciones de todo el mundo. Es el ejemplo vivo de que, la vida puede cambiarte en cualquier momento. Su secreto, parece ser inspirarse en su propia personalidad. Radical y sin miedos, la de Linda es una belleza atemporal. Cultura colectiva, resume muy bien su andadura en este vídeo que nos apetecía compartir contigo.

 

 

¿Por qué es tan especial?

Aunque de procedencia americana, a Linda ha sido siempre una devoradora de experiencias, que le han llevado a vivir en Londres o Italia. Pero, ¿qué hace a personas como Linda tan especiales?

  • Probablemente el saber vivir la vida. Sí algo tan sencillo y tópico como eso. Aprender a disfrutar de cada momento de uno en uno, no dejando que el futuro se interponga en el presente.
  • Llevar una vida sana, que es la máxima afirmación del amor por uno mismo. Una comida saludable o una carrera a orillas de la playa, pueden hacer más por nosotros en un mal día que cualquier otra alternativa.
  • Crear nuevos recuerdos. Atesorar experiencias de las que disfrutar.
  • Mimarse. Desde recibir un buen masaje a cortarnos el pelo, pasar una tarde de spa, o usar nuestra crema preferida. Todo vale, siempre y cuando el fin sea hacernos sentir mejor con nosotros mismos.
  • Aprende a relajarse. Haz Yoga, Taichí o sumérgete en un baño de sales, pero sacúdete los problemas del día a día. No dejes que el stress te llegue a saturar.

Probablemente ahora mismo estés pensando: Pero si esto ya lo sabía yo. Perfecto, lo que queremos es que ahora además lo interiorices. Que busques en tu día a día este pellizco de felicidad que tanto te mereces.

Empieza a cuidarte ya encontrar tus momentos

Para empezar a cuidarte y a encontrar tus momentos, te proponemos un pequeño ritual de belleza. No es necesario que lo hagas a diario, pero si al menos una vez a la semana.

  • Una noche a la semana, antes de irte a dormir, exfolia tu rostro con un buen peeling. Te recomendamos cualquiera de los de la línea Maria Galland, pero si quieres probar y no tienes ninguno a mano, puedes fabricar uno casero con 7 cucharas de azúcar y 5 de aceite. Al aplicarlo ten especial cuidado con el área de los ojos. La fase de la limpieza y el peeling resulta tan importante porque si retiramos las partículas de piel muerta del rostro, la nueva piel puede recibir todos los nutrientes que la mascarilla y la crema pueden aportarle. Retira suavemente el exfoliante, el ideal es que sea con agua caliente, así continuarás con el ritual de relajación.
  • Luego aplicaremos una mascarilla durante 10 minutos, que volveremos a retirar con agua caliente. Tanto la mascarilla como la crema, que aplicaremos en una fase posterior, deben de ser las adecuadas para nuestro tipo de piel: seca, grasa, mixta, sensible… A cada piel le sientan mejor unos ingredientes. Mientras dejamos que la mascarilla actúe podemos tomarnos una bebida depurativa. Puedes optar por desde una limonada a un zumo de pomelo o uno de esos populares batidos verdes, tú eliges.
  • Retiramos la mascarilla y pasamos aplicar el tónico. Usando el tónico conseguirás que los poros se abran y dejen que la piel absorba mejor la crema. Si lo usas notarás la diferencia.
  • Por último, nos ponemos la crema. Recuerda la crema que usas para el contorno de tus ojos no debe ser la misma que la que aplicas para el resto de la cara. La piel de esta zona es más sensible y necesita cuidados diferentes.
  • Una vez lista metete en la cama y prepárate para un sueño reparador (unas ocho horas).

Y si ahora mismo estás pensando que no tienes tiempo para hacer todo esto, déjanos rogarte que lo encuentres, porque tú mejor que nadie te lo mereces.